Color esperanza.

 
      El invierno se prolonga en inagotables colores pardos. Las gotas rebotan contra las hojas ahitas de tierra. El marrón se rebela y la lluvia de la manguera se devuelve dispersada en mil gotas, rechazada por la capa de marrones que resisten el embate.

      Mientras intento sacar un poco de la tierra y los vientos de agosto repletos de sequía de mis plantas recuerdo la ruta de dónde vengo. Los marrones son mayoría y plenan los sembradíos en escala de colores secos. Como estériles los campos se reproducen en colores de sequía. En el amplio bosque de mi casa paterna renuevo mi lucha entre el chorro de agua y la tiera polvorienta que vuela por doquier.
     Sacudo mis memorias nuevas y vuelvo a las hojas de la chirimoya. Cansadas de resistirse al agua de a poco aflora el verde, y un poco más allá el verde se profundiza. Solo era cuestión de quitar las capas de tierra que lo deterioraban, el verde subyace debajo.
     Guardián de la esperanza, gritando que la vida volverá a renacer, el verde subyace en lo seco. En los desiertos laten las memorias de las flores. Cuando llueve en el Kalahari, miles de flores saludan el agua que renueva. El verde vuelve, a veces por horas, a veces para insatalarse.
     "¿Hay desiertos que no terminan nunca?" me preguntó un amigo hace poco. No dudé mucho en la respuesta: "sí". Incursionando en las historias bíblicas nos encontraremos varias vidas que vivieron y terminaron en el desierto. Moisés "el libertador" por ejemplo, venía de un largo desierto cuando fue elegido solo para vivir otro desierto y morir sin poder salir de él, ya que le fue negado cruzar a la tierra prometida.
    "Para hacer Su obra, Su extraña obra, Su operación, Su extraña operación". Los caminos de Dios son extraños para el hombre, pero Él conoce el porqué de la ruta que cada persona transcurrirá.  Hay personas que viven siempre en desiertos  y otras que parecen salir sin problemas de ellos.  Pero algo es cierto, como la mayor sequía guarda el secreto del verde, así nuestra alma en desiertos lleva escondido el tesoro de la esperanza.
     Ten fe, el verde volverá.

Texto: Edith Gero
Imagen: Banco de Imágenes Gratis

Comentarios

  1. hola paso nuevamente a visitarles, reciban muchas bendiciones.
    Mi blog www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com

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