Ama dos veces.


La gente pregunta qué hacer cuando el amor se acaba.
Cuando ya intentaste tanto, que estás frustrado y cansado para seguir intentando.
Cuando ya no te quedan ganas de seguir.
Cuando fallaste tanto, que crees que el otro jamás te mirara con amor de nuevo.
Cuando es el otro el que falló tanto, que ya no te queda cariño para seguir perdonando.

Uno al otro se recriminan y responsabilizan, la temida “lista de reclamos” aparece y se entra en lo que se llama ley de espiral descendente. Estás en una espiral que termina en el fondo.
Hay una forma de salir, de “gatillar” en la espiral para que no siga su curso.
Es ofrecer dos veces.
Es dar algo que no te pidieron y que el otro no espera.
Es dar amor a cambio de la reprensión.
Y volverlo a dar en la próxima ofensa.

Nadie tiene comprado el mañana, así que si el mañana no llega, prefiero haber dado lo que tengo que habérmelo quedado por ser “sabia en mi propia opinión”
Todos queremos tener la razón en toda discusión, y eso llega a ser tan fuerte que perdemos la dirección y sentido hacia el que nos dirigimos. Ganar la discusión (o tener la razón) es más fuerte que el amor.
A Dios no le importa si tenemos razón, pero si le importa la gente, y que amemos la gente. Tener la razón es un acto de afirmación egoísta, el amor en cambio es algo que se extiende bondadosamente a otros.
Las relaciones pueden terminar igual, es un hecho, naufragan por violencia, por desacuerdos, y por muchas razones.
Pero si hoy amas dos veces,  la relación no habrá terminado por abandono.
Las relaciones son como el pan, tiene que estar fresco cada día. El pan del día anterior no es rico, hay que comprarlo a diario, buscarlo, tener para pagarlo, almacenarlo bien…
Me gustaría que cada día nos preocupáramos como por el pan, de la gente con quien nos relacionamos.
Cuando haces gimnasia y entrena llegas a un punto, donde ya no das mas, donde no puedes. Ese punto debe ser traspasado, y entonces comienza el verdadero trabajo muscula, y todo tu organismo se beneficia.

Cuando algo anda mal, ama, ejercítate en el amor. Cuando este peor, ama mas. Esconde el reclamo, confronta si es necesario, pero hazlo desde ese amor. Y sigue amando.
Y cuando algo termine, y creas que no tienes más por dar, ve a la fuente del amor perfecto y deja que Dios te llene de su forma de ser, amor puro,  y luego sigue amando.
Tu fuente de reabastecimiento de amor, es sentarte delante del Trono del Dios de todo, y amarle, y por añadidura tendrás amor a manos llenas, saltando de ti hacia otros.
Como  canta la lluvia al caer sobre el lago, y el lago se llena y desborda en ríos, y ellos vuelven al mar, y nunca se agota el agua sobre la tierra…tampoco se termina el amor en quien se ejercita a diario en amar, y primero al Dios del amor.

Vuelve a amar, todos nos equivocamos pero el amor no se equivoca jamás. Ama dos veces y deja que el amor encuentre su propio camino.

TExto: Edith Gero



Comentarios

  1. Dios mio gracias por este mensaje, es verdad el Amor es la solución a todos los problemas de la humanidad y nuestro señor Jesús nos dijo un mandamiento nuevo nos da el Señor "Amaos los unos a los otros como yo os he amado" si obedeciéramos a este mandamiento la historia de la humanidad seria otra.

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