Según pasan los días



Hay días buenos y días malos. Días de sol radiante y días de tormentas violentas.
Hay días pacíficos y días de desasosiego. Días de victorias y otros de enormes frustraciones y fracasos.
Hay días en que las palabras nos acarician el alma y días en que palabras duras nos llenan de desgano.
Hay días en que encontramos un oasis en medio del desierto y pensamos que los tiempos de pastos verdes han llegado para quedarse, pero… justo en ese momento la próxima tormenta de arena se avecina quitándonos el aliento.

No importa cuan bien intentemos hacer las cosas, los cambios continuos van más allá. 
Jesús nos aseguró que en este mundo tendríamos aflicción, no hay nada en La Palabra de Dios que me permita deducir que no habrá más dolor.  Así como se suceden las estaciones cada año así nuestra vida se compone de risa y llanto. Sí, seremos ofendidos, lastimados y criticados. Y no habrá pausa entre esto y la alegría.
Y cuando llega lo que no quiero ni espero (porque el dolor y la ofensa siempre llegan así, se instalan sin previo aviso como el viento helado) insto a mi alma que recuerde las palabras del sabio Eclesiastés: “En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él.”


Según pasan los días (y las tormentas) intento entender esta verdad, y aferrarme a ella a través de mi fe: Dios es todo el contenido de cada momento, es lo que impulsa los días y les da propósito, es lo que subyace cuando todo parece vanidad, y es lo que permanece cuando todo se destruye. Por eso puedo tener esperanza, Él volverá a hablarle a los vientos y les ordenará que cesen, Él abrirá caminos en el desierto y ríos en la soledad.  Su toque amoroso volverá a sanar mi alma y su aliento fortalecerá mi espíritu. Su viento estará para inflar mis velas y sacarme de aguas estancadas. Él me rescatará, una y otra vez, y aún en la alegría me enseñará a tener mesura y recordar que nada deber ser hallado fuera de Él.

Texto: Edith gero

Comentarios

Publicar un comentario